
¡Hola, soy Patricia!
Soy psicóloga de formación, Terapeuta Felina y Catsitter Profesional. Y también la humana de Frida, mi compañera gatuna desde hace 9 años, quien me enseñó algo esencial: cuando empiezas a mirar el mundo desde la perspectiva felina, cambia por completo la forma de cuidar.
Frida fue el punto de partida. La que me hizo observar más lento, escuchar más fino y entender que detrás de cada comportamiento hay una lógica, no un azar.
Mi base en psicología me permite comprender cómo se forman las conductas, qué las mantiene y qué necesitan para transformarse. Gracias a ello, puedo observar sin juicio y actuar con serenidad, empatía y criterio incluso en situaciones delicadas.
Con esa mirada decidí especializarme en Comportamiento y Terapia Felina, con un objetivo claro: ofrecer un acompañamiento completo, respetuoso y adaptado a la naturaleza de cada gato.
He acompañado a más de 150 gatos, todos distintos entre sí. Esa experiencia me ha permitido afinar la lectura de señales sutiles de estrés, anticipar conflictos y actuar con seguridad ante imprevistos, tanto en el cuidado diario como en procesos de acompañamiento conductual.
El nacimiento de Gatungueando
Gatungueando nace de unir conocimiento, experiencia y sensibilidad en torno al bienestar felino.
Porque cuidar a un gato no es solo cubrir necesidades físicas. Tampoco es solo interpretar conductas cuando algo se complica. Es comprender su mundo completo: emocional, conductual y cotidiano.
Por eso en Gatungueando conviven dos formas de acompañamiento que parten del mismo lugar:
El catsitting a domicilio, para que tu gato esté seguro, estable y cuidado en su propio entorno cuando tú no estás.
Y la terapia felina, para observar, comprender y acompañar aquellas situaciones en las que el comportamiento o las emociones necesitan ser escuchadas con más profundidad.
Sé que dejar a tu gato puede remover dudas, emociones y esa sensación de querer asegurarte de que todo estará bien. Y también sé que, en el día a día, pueden aparecer dinámicas que necesitan una mirada más consciente y experta.
Mi misión es la misma en ambos casos: que tu gato se sienta seguro en su hogar y que tú puedas vivirlo con tranquilidad, sabiendo que hay alguien que entiende de verdad su lenguaje.
En Gatungueando no solo cuido gatos ni solo interpreto conductas.
Acompaño su bienestar desde la raíz: su entorno, su emoción y su forma única de estar en el mundo.
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